7.04.2015

Cuatrodejulio

...Me gustaría decirle lo mucho que me ha ayudado en estos días, que me ha encantado conocerlo y que planearía ahora mismo el viaje a Madrid, pero me contengo porque no quiero agobiarlo. Sé que exijo demasiado en cualquier tipo de relación y que él tiene su vida allí, tendrá sus amigas y amigos, su familia, el gimnasio, el trabajo, y sé que apenas tendrá tiempo para mí, que no será como estos días.

-          ¿Cuándo vendrás? – Pregunta sentándose en el sofá.

-          Cuando me lo supliques por lo menos diez veces llorando tras el teléfono – Respondo lanzándome sobre él. Él se ríe mientras me coloca sobre su pecho.

-          ¡Ay! Tres eses, acabarás conmigo – Suspira.

Tras cargar las maletas en su coche me acerca a mi piso, los dos estamos más callados de lo normal, estamos aceptando que realmente se va. Cuando llegamos me mira con su sonrisa, yo se la devuelvo. Tengo entre mis manos su reloj.

-          Recuerda: no corras y avísame al llegar – Digo con voz de madre y señalándole con uno de mis dedos.

-          Si, y recuerda tú: no pienses demasiado y que cada momento cuente – Dice imitando mi tono.

-          A no ser que yo decida que no cuente – Digo pilla con una sonrisa en mis labios. Él también sonríe y me abraza. Me da un beso en los labios como de costumbre y me bajo del coche. Baja su ventanilla.

-          ¡Cuida mi reloj! – Grita.

-          ¡Eh fresquísimo! – Grita Sindy desde la ventana de nuestro piso. Rafa saca la cabeza del coche y mira hacia arriba. - ¡Buen viaje!

-          Un placer bombón – Se despide de Sindy saludando con la mano. Vuelve a mirarme y me lanza un beso, yo hago como si lo atrapase con la mano y me lo llevo al pecho. El se ríe y se va. Veo como su coche se aleja.

En ese momento me doy cuenta que estoy un poco triste, vacía. Una sensación que no había sentido antes. Tengo que hacer caso de las palabras que siempre me repite Rafa, tengo que buscar mi propia felicidad, sentirme realmente bien conmigo. Él me ha ayudado estos días, ahora soy yo quien debe seguir en este camino.

Subo al piso y me desplomo en el sofá, Sindy que está sentada en una silla junto a la mesa me mira por encima de la pantalla de su ordenador.

-          ¿Helado? – Pregunta levantando una de sus rubias cejas.

-          Dos bolas, con caramelo por encima – Digo mientras se dirige hacia la cocina. 
       Sindy suelta un bol delante de mí y se sienta a mi lado con otro en sus manos.

-          ¿Será hoy el día en el que aceptes que estás pillada por él? – La miro poniendo los ojos en blanco.

-          No, solo estoy un poco triste. Igual de triste que si te marchases tú – La señalo con uno de mis dedos mientras como helado.

-          ¿Cómo si te quitasen a la Ani? – Pregunta levantando y bajando las cejas varias veces.

-          Sois unas cotorras. – Digo mientras me lanzo sobre ella manchándola de helado.

Pasamos la tarde haciendo el vago hasta que Amanda nos llama para obligarnos a ir a tomar una copa. Se ha peleado con Pedro y dice que tiene que ahogar sus penas. Sus peleas son por temas de convivencia, que si te toca a ti sacar la basura, que si yo ya la saqué, que si friega los platos, bla, bla, bla.

Hemos ido al local de Fael y tras escuchar la historia de Amanda en la que Pedro se negaba a fregar los platos a mano teniendo lavavajillas y varias quejas más, estamos tomando un coctel delicioso que Fael nos prepara con tequila, zumo de naranja y frambuesa. He mirado varias veces el móvil porque son las once y Rafa tendría que haber llegado ya, comienzo a preocuparme.

Sindy hace manitas con Fael cuando no hay mucho trabajo en la barra, yo los miro como una idiota porque me parecen tan monos. Amanda los mira enfadada porque Fael es nuestro, no puede quedárselo ella y porque está enfadada con Pedro y todo le parece mal. Estoy más callada que de costumbre.

El local aún no está muy lleno porque es temprano. Suena música rítmica y alegre y movemos nuestro cuerpo sobre las banquetas en las que estamos sentadas. Las tres nos hemos puesto lo más guapas que hemos podido y con el tacón más alto que hemos encontrado, aunque hoy no tengo los ánimos como para terminar borracha como una cuba. Amanda por el contrario se bebe las copas de dos en dos y preveo que tendremos que cuidarla más de la cuenta y acabará durmiendo en nuestro sofá. 

-          Y a ti ¿Qué te pasa? – Pregunta molesta Amanda que ve como hago el intento de bailar sobre la banqueta.

-          Nada  - Respondo sin apenas mirarla. Ella puede leer mis ojos y quiero evitar tener que hablar de Rafa, me da miedo que pueda descubrir algo que yo misma no sepa.

-          Se ha ido su Ani – Responde con voz de borracha Sindy que se asoma detrás de mí.

-          Te lo dije, es que te lo dije. Ten cuidado Cris, y tu: no, no yo sé lo que hago, bla, bla, bla y ahora mira – Me señala con uno de sus dedos – Tienes cara de acelga.

-          Gracias amiga – Respondo algo molesta. Sindy acaricia mi brazo en señal de apoyo.

-          Venga Amy, no seas tan dura con ella. – Me defiende Sindy.

En ese momento noto como vibra mi móvil dentro del bolso. Busco entre mis cosas hasta encontrarlo, bajo de la banqueta y me dirijo hacia la salida del pub. Sindy y Amanda siguen hablando sobre mí.

-          Creí que te habría raptado una mafia de carretera – Respondo al teléfono.

-          Había mucho tráfico y como me pediste que no corriera... – Explica.

-          ¿Cómo están las cosas por ahí?

-          Como siempre. Me preparo para ir a tomar algo con mis amigos y mañana tengo que ir a casa de mi padre a comer, quiere que le cuente todo lo ocurrido en la cena.

-          Espero que no se lo cuentes todo, todo.

-          Ha,ha,ha No, solo lo que incumba al negocio. Le diré como chantajeaste a Álvaro para que se dejase de tonterías y firmase de una vez.

-          Sí, seguro que me contrata para sus próximos negocios.  

-          Eso estaría bien.

-          Sevilla sin ti, está rara – Confieso cerrando los ojos.

-          Mi muñeca está rara sin tú reloj.

-          Verdad, ahora no sabrás qué hora es.

-          Sí, hasta que no me lo devuelvas no podré contar el tiempo.


Sus palabras hacen que recuerde aquella noche que no contó, aquella en la que nos sobraba hasta la piel. Sentí su alma, sus inquietudes, su respiración sobre mi pecho, sentí al verdadero Rafa. 

6 comentarios:

  1. Fofugabis5:01 p. m.

    Hola! Sigo por aquí expectante por saber qué pasará, aunque ha habido un trocito del fragmento de hoy que me ha liado un poco. Cuando sube Cris a casa y se toma el helado, ¿con quién está? Porque la que va a por el helado es Sindy pero después aparece el nombre de Amanda jeje No sé si es que no lo he entendido bien o que a lo mejor ha sido una confusión al escribir. Un beso! Y sigue contándonos aunque seguro que me lo compro porque me tiene en un sinvivir jajaja

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    1. Hola!! Sii lo he vuelto a leer y es un fallo, se toma el helado con Sindy, tengo que corregir eso, gracias por avisarme :P
      Un besazo guapa!

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  2. Buenísimas tardes!! Acabo de terminarme el libro y es increíble, tu has echo que cada una de las palabras CUENTEN!! Mi mas sincera enhorabuena!! Un besazo!!
    P.d. No comento mas sobre la historia para no desvelar nada a las q aun no se lo han leído!

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    1. Ay que bien que te haya gustado;)
      Te he pasado el correo por instagram para que me cuentes mas;)
      Un besazo

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  3. Holaaa ys estoy por aqui, hoy un poco tarde, pero hr estado todo el día deseando leer el trozo de hoy. Me estoy volviendo loca!! Quiero llegar a casa ya para comprarme el librl porque no aguantooooo con la espera de saber que pasará. La parte del reloj me ha encantado necesito un Rafa en mi vidaaaaa.
    Un besito

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    1. Holaa jaja me alegro que te guste ;)
      Yo también deseo que lo leas yaaaa Jajja
      Mañana no podré publicar pero el lunes vuelvo con un capítulo muy interesante :P
      Feliz fin de semana!!

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